Guadalupe, CA – La ciudad de Guadalupe se prepara para una serie de interrupciones significativas en el servicio de agua, ante una alarmante cifra de $250,000 en facturas impagas que se han acumulado a lo largo de los años. El personal municipal ha indicado que es momento de tomar medidas firmes para solucionar esta problemática financiera.

El administrador de la ciudad, David Trujillo, comunicó al Concejo Municipal el 13 de octubre que el problema de las cuentas de agua sin pagar lleva años gestándose. Anteriormente, la ciudad realizaba un promedio de diez cortes de servicio mensuales. Sin embargo, a partir del 14 de octubre, este número aumentaría a 90 clientes por mes. Trujillo informó al Concejo sobre esta decisión, aunque la discusión sobre los cortes de agua no estaba en la agenda oficial de la reunión.

Algunos de los saldos pendientes alcanzan cifras cercanas a los $5,000, lo que sugiere que ciertos clientes no han pagado sus facturas por un período considerablemente mayor a los 60 días que justifican un corte de servicio. El director de Finanzas de la ciudad, Eli Martínez, también confirmó la existencia de “grandes saldos” que preocupan a la administración.

Esta situación se suma a otros desafíos presupuestarios que la ciudad ha enfrentado en los últimos meses. Frances Romero, quien sirvió como alcaldesa de Guadalupe entre 2012 y 2014, y es conocida por participar activamente en las reuniones del Concejo, ya había señalado en un artículo de opinión publicado en septiembre la existencia de un “problema presupuestario estructural” en la ciudad, que requiere una atención directa y no una “cultura de mala gestión intencional y consciente”.

Romero también ha criticado a las administraciones municipales anteriores, acusándolas de mala gestión de fondos, de no auditar las finanzas y de ignorar los informes del gran jurado que señalaban fallas en Guadalupe. No obstante, ha expresado su confianza en el personal actual, afirmando que ahora la ciudad cuenta con personal competente y profesional por primera vez en doce años y ha instado al Concejo a escucharlos.

Entre los problemas de gestión financiera previos, se mencionó la cancelación del proyecto de renovación del Royal Theater, que consumió tiempo y recursos valiosos. Además, se reveló que el personal anterior “mezclaba” fondos empresariales con fondos generales, lo que proporcionaba una imagen inexacta de la disponibilidad de dinero de la ciudad. Romero enfatizó que el personal pasado “aparentemente no tenía ninguna experiencia en poder equilibrar un talonario de cheques” y que tampoco se encargó de solicitar a los residentes que pagaran sus facturas de agua, lo que ha llevado a algunos ciudadanos a enfrentar deudas “insuperables”.

El alcalde Ariston Julián, al referirse a la situación, comentó que “no es un buen lugar para estar” y que es importante “estar informado al respecto”. Esta situación resalta el papel del Concejo Municipal en la toma de decisiones políticas y en la supervisión para asegurar que el personal asignado cumpla con sus responsabilidades adecuadamente. Con un nuevo director de Obras Públicas que asumió el cargo de administrador interino de la ciudad a fines del año pasado, se espera que el Concejo finalmente se enfoque en abordar las cuestiones presupuestarias con mayor diligencia y transparencia.